OTROS ESCRITOS


OCTUBRE 2009



Yo me buscaba a mi mismo
y en esa búsqueda encontré
a mi complemento contradictorio,
a ese tú que se vuelve yo:
las dos sílabas
de la palabra

tuyo…

Octavio Paz


De la entrevista a “Pita Amor” que le hace Cristina Pacheco en 1981 Publicado en la revista Siempre:

Cristina Pacheco: ¿Cómo es el dios de tu poesía?

Pita Amor: “Tan solo, tan solo estabas/que la soledad creaste, /solo así te desquitaste/ de ese tu tedio infinito; / soporto tu absurdo mito, / y heredo tu soledad…/ Lucho por que seas verdad / y eres eco de mi grito”. Esto es frente a la soledad de dios, yo soy su espejo, o El mío.


Haga clic en este enlace para leer: El resto de la entrevista a “Pita" Amor


Educar a un niño no es enseñarle algo que no sabia,
sino hacer de el alguien que no existía.

John Ruskin


Oh ya existía pero no lo sabia, oh lo sabía pero no se atrevía.

Música y Letras


El diccionario dice “virgen” (generalmente joven) que esta y se mantiene en estado de castidad inviolada.

Ahora tengo que mirar “castidad” e “inviolada”
y lo único que saco en limpio es que “inviolada” significa “no violada”
y que “castidad” significa “virtud del casto” y que “casto”
significa “libre de trato carnal ilícito”.

Ahora tengo que mirar “trato carnal”,
que me remite a “miembro viril”, que me remite a “pene”,
el órgano de copulación de cualquier animal macho.

“Copulación” me remite a “copula”,
que es “la unión de los sexos en el acto de la generación”
y yo no se que significa eso y estoy muy cansado de ir
de una palabra a otra en este grueso diccionario
que me obliga a una búsqueda inútil de tal palabra a tal otra,
y todo porque los que han escrito este diccionario
no querían que la gente como yo se enterase de nada.

Del libro: “Las Cenizas de Ángela”, Frank McCourt



Ha venido Marta a casa y me ha dicho que se ha muerto doña Amalita. Doña Amalita tenía más de cien años, y acabo por morirse. Había sido coronela en la revolución de Zapata.

- Pues vamos a casa de la finada.

Y allí nos hemos presentado. Nos dieron un vasote de tequila, como corresponde en un velorio mexicano. Y luego, otro. Y otro más. Venga lamentaciones, lloros y alegría. Y más tequila. Y así hasta las siete de la mañana. Ya había amanecido cuando nos fuimos todos en pachanga para el cementerio. Había que ver las lágrimas de los presentes. Eran lágrimas tequileras, porque estábamos con un cuete tremendo.

La hija de doña Amalita decía:

- ¡Adiós, madrecita, que nunca te volveré a ver!

Y así iba todo. Hasta que le pregunté a Marta.

- Pues ¿donde esta la muerta, que no la veo?

- ¡Hay, señora! ¡Pues que no la trajimos, que se quedo allá en la casa!

Cosas del tequila. Allá en casa de doña Amalita se quedo la misma doña Amalita, tirada en el suelo. Todo el cortejo de pachanga en el panteón y la pobre doña Amalita en su casa, sola.

Del libro: “Y si Quieres Saber de mi Pasado”, Chavela Vargas.

Haga clic en este enlace para leer: Más del Libro de Chavela Vargas