Hans van Meegeren
Traidor, Falsificador Creativo,
o ¿Genio por Derecho Propio?

Los seis Vermeer que colgaban en los grandes museos y galerías de arte, ¿eran obra de Jan Vermeer (1630-1675) o de Hans van Meegeren (1889-?

-¡Idiotas! –grito a la policía-. ¡Estúpidos! ¡Yo no vendí ningún tesoro nacional a los nazis! No vendí un Vermeer, ¡Vendí! Un van Meegaren! ¡Vendí un Vermeer falsificado por mis propias manos!

“Arrastrado por los efectos psicológicos mi desilusión al no verme reconocido por los artistas y críticos de mi país, un día fatal de 1936 decidí demostrar al mundo mi valía como pintor, y resolví hacer una perfecta pintura del siglo XVII”.

La policía holandesa estaba confusa. Si su confesión era correcta y solo había actuado como falsificador, entonces ciertamente no podía ser colaboracionista. De un modo u otro  era culpable de un delito. Pero los delitos eran muy distintos: Si había vendido un Vermeer original era colaboracionista entonces el caso ya  estaba concluido: era un asunto local. Pero, si había pintado  sus oleos a la manera de Veermer, firmando en nombre del maestro, y los había vendido como genuinos, ya no era un colaboracionista, sino un falsificador, cuyo acto tenia implicaciones internacionales.

…no copio una sola obra maestra conocida, sino que más bien creo nuevas obras a la manera y estilo que el antiguo maestro Jan Vermeer.

(Parte I)

Van Meegeren el hombre que causo intrigas, violencias y desatadas pasiones, hasta 1947(aun ahora en 2014)*.

A finales de mayo de 1945, poco después  de que el  Séptimo Ejercito norteamericano hubiera localizado la colección de arte de Hermann Goering, valorada en quinientos millones de dólares, en las cámaras subterráneas de Alemania, equipos aliados especiales, dirigidos por la división de Monumentos  y Bellas Artes del ejercito de los Estados Unidos, llegaron a la villa del mariscal, al sur de Berchtesgaden, para recuperar y clasificar el botín nazi proveniente de las galerías de arte más importantes de Europa, era sorprendente. Ninguno de los investigadores, que contemplaban arrodillados los cuadros de Rafael, y Van Gogh,  considero al óleo Cristo y la Adultera -firmado por  y Jan Vermeer pintor holandés del siglo diecisiete- como algo menos que otra de las obras maestras "adquiridas” por  Goering.

Los investigadores aliados no podían prever que muy pronto iba a iniciar este Vermeer una curiosa reacción en cadena de descubrimientos que sacudirían primero a Holanda y agitarían después a todas las capitales del arte en Europa. No podían adivinar que su ritinario descubrimiento generaría una controversia en 1946, y amenazaría con extenderse entre intrigas, violencias y desatadas pasiones, hasta 1947(aun ahora en 2014)*.

Sin embargo, el escandalo artístico más emocionante y fantástico de los tiempo modernos, que descubrió un delito(aunque el asunto empezó como una broma) en el que estaban involucrados más de tres millones de dólares y, lo que es más importante, la reputación de algunos de los principales críticos y expertos de arte del mundo, empezó exactamente aquel día en que los investigadores aliados supieron que Goering poseía un Vermeer. Pero lo que origino el escandalo no fue que Goering poseyera el óleo, sino los medios de que se había servido para obtenerlo. Si lo hubiera requisado simplemente, como tantos de sus objetos de arte, como los Rubens y Rembrandts robados de los museos de Amsterdam, hubiera sido tranquilamente devuelto a su propietario legal y se habría cerrado el caso. Pero lo extraño era que este oleo formaba parte de un pequeño grupo que no había sido robado de parte alguna. Un celoso experto holandés, agregado a uno de los equipos de investigadores aliados, descubrió  el hecho mientras curioseaba los papeles y documentos privados de Herr Goering. Hallo un recibo a nombre de Goering, extendido en Amsterdam, con la nota de <pagado>. Era el recibo por el Vermmer. Demostraba en forma concluyente que algún holandés había vendido fríamente la obra maestra al procurador artístico de Goering, Walter Hofer, en 1947, por 1,600 000 gulden. Alguien había llevado a cabo una colaboración comercial con el nazi número dos.

El experto holandés, al estudiar esta prueba, se sintió profundamente horrorizado. Aquella audacia era un ultraje para su patriotismo y su sensibilidad estética. Pues la venta de un Vermeer al enemigo no era un acto corriente de colaboración. Miles de holandeses habían cooperado con los alemanes, y después de capturados, habían sido debidamente castigados. Pero si la colaboración era un crimen, la entrega de un Jan Vermeer era un acto horrible de alta traición. Jan Vermeer, que nació en Delf en 1632, era y es, como Rembrandt, un héroe nacional holandés. Ha habido pocos holandeses de grandeza internacional, y, de esos pocos, un gran porcentaje fueron pintores. Vermeerr es de los más importantes. Numerosas calles y plazas públicas de Holanda llevan su nombre. Su estatua decora los edificios públicos, y sus tres docenas de obras auténticas son cuidadosamente reproducidas y adornan incluso los hogares más humildes. Su historia personal, aunque algo oscura, es religiosamente estudiada en las aulas holandesas, como la del general George Washington en las norteamericanas. Cada uno de los oleos amarillos y azules de Vermeer es un tesoro del estado, y la venta de uno de ellos al enemigo es un crimen de alta traición, solo comparable al posible rapto y venta a un enemigo del otro tesoro de estado,  algo más voluminoso, la reina Guillermina.

Encolerizado por el descubrimiento, el experto holandés recogió el cuadro de Vermeer, la prueba palpable, y se apresuró a acudir a su gobierno en La Haya. Hubo una breve reunión, una discusión, y luego, simplemente, las ruedas de la justicia se pusieron en marcha.

Las autoridades holandesas fueron directamente a Ámsterdam, al hogar del hombre que había vendido el cuadro al agente de Goering. Este hombre era Aloys Miedl, bávaro, que se instalara en Holanda huyendo de Alemania por haberse casado con una judía. Había sido amigo de Goering, y, durante la guerra vendió al nazi muchos objetos de arte holandés de menor importancia. Pero las autoridades no le hallaron en casa. Había huido a Espaṅa semanas antes. Entonces se enteraron de que Miedl había comprado el cuadro a un tratante de arte en Ámsterdam. Corrieron a buscarle. El insistió en que no tenía culpa alguna. Sólo había entregado el cuadro a cuenta de otro, por la comisión. ¿Y quien era el otro? Un hombrecillo llamado Reinstra. Las autoridades fueron a buscar a Reinstra. Era un intermediario profesional, un hombre que vivía de su ingenio, persuadiendo a los artistas para que le permitieran vender sus obras a los tratantes, mediante una comisión. Él había obtenido el cuadro de otro. Las autoridades estaban impacientandose ya. ¿De quién había obtenido el Vermeer? De van Meegren, dijo, Hans van Meegeren, un artista de Ámsterdam.

Fueron entonces a buscar a van Meegeren…

* música y letras.

(Continuara)

Reflexión

Haga clic en el botón gris  para escuchar la Reflexión: "Cualquier Día" en la voz de Arturo Benavides:

Cualquier día, como menos lo espere, cuando menos lo quiera, donde menos lo piense, de la profunda entraña me nacerá la muerte y me volveré nada yendo a ninguna parte, bajo una eterna sombra ... Vicente Garrido

Haga click en   este enlace para leer: : La Reflexión Completa.


2009-2017…

¡Gracias!

Por seguir con nosotros, ya son  8 años de compartir con ustedes, y ustedes con nosotros, parte del universo exterior y un  poco del universo que guardamos dentro.

-Música y Letras-


Los “Pobres, los “Ricos”.

Cuando una persona nace en una familia “Pobre’ o ‘Adinerada’, algunos dirán que fue: la suerte, el destino, el Karma, o simplemente así lo quiso Dios. Pero…

Haga click en este enlace para leer el texto completo:

Comentario


SELECCION DE ARCHIVOS MAS VISITADOS. 

Soneto  del Tiempo
-Renato Leduc-
Has Conseguido un Amigo
-CarolKing-
 El Arte de la Guerra.
-Sun Tzu.-
Despues
de un Tiempo.
Reflexión
-(?)-


Prensa Independiente

El negocio de los periodistas es destruir la verdad, mentir descaradamente, pervertirla, vilipendiarla…, vender su país y su raza por su pan de cada día. Ustedes lo saben y yo lo sé..


Cuantas veces, sé escribió sobre el amor, mil poetas lo intentaron definir...

…Ay el amor, cosa tan rara, cuando lo añoras pronto sé aleja, ay el amor, cosa tan rara cuando no esperas, llega a tu casa.

Cuatro letras tan sencillas de escribir, sin embargo que difícil de encontrar, puede estar en una esquina o puede ser, que lo encuentres en cualquier amanecer…

Haga click en este enlace para escuchar la cancion:

"El Amor Cosa tan Rara.  Denise de Kalafe .


EN NUESTRO mundo el amor es una experiencia casi inaccesible. Todo se opone a él: moral, clases, leyes, razas, y los mismos enamorados… la elección amorosa es imposible en nuestra sociedad…debe aceptarse que el matrimonio no constituye la más alta realización del amor, sino que es una forma jurídica, social y económica, que posee fines diversos a los del amor.

Haga clic en este enlace para:

Leer el resto de Este escrito.


¿Qué es  un amigo?

Atahualpa Yupanqui - Entrevista


¿Te vas?

¡Pero a donde!

al Norte ...

-Película Completa-

"El Norte"


Hans van Meegeren

Traidor, falsificador creativo, o genio por derecho propio.

Los seis Vermeer que colgaban en los grandes museos y galerías de arte, ¿eran obra de Jan Vermeer (1630-1675) o de Hans van Meegeren (1889?

-¡Idiotas! -grito a la policía-. ¡Estupidos! ¡yo no vendi ningún tesoro nacional a los nazis! no les vendi un  Vermeer, ¡vendi! un van Meegaren! ¡vendi un Vermeer falsificado por mis propias manos!


BLOQUE MUSICAL

Selecciones de música ... Para ti.

Cada pantalla en esta sección contiene cuatro vídeos con canciones o melodías para que con un Clic los puedas disfrutar en bloque.


Facebook Recomienda